La papa amarilla es un tubérculo muy nutritivo que forma parte de la dieta de los Andes de América Latina. Foto: Adriana.
¡El chefcito de la película Ratatouille sabía sobre la teología de la comida! Me quedé sorprendida como tú leyendo esto. Incluso me informé que hasta los santos saben la importancia de la comida. ¿Quieres saber más? Sigue leyendo, por favor ;).
Tu estómago comienza a hablar en un idioma indescriptible. Diriges lentamente la mano derecha para tocar tu barriga suavemente y saber qué pasa. Grrr. Vuelve a sonar, pero recién en la tercera llamada: grrr, haces caso. Tomas tu celular y te das cuenta de que ya es hora del almuerzo.
Tu querida madre preparó con mucho amor una causa rellena (plato típico peruano) con papa amarilla para alegrarte el día. Esbozas una sonrisa con los labios y ojos hasta dejarlos chinos.
Te sientas en la silla del comedor, coges el tenedor y partes una buena porción de causa para silenciar a tu sonoro estómago.
Saboreas. Cierras los ojos. Dejas a tus papilas gustativas actuar para sentir cada ingrediente. Y sí, efectivamente, la papa amarilla mantiene su presencia brindándote sabor y nutrientes.

Ratatouille y la teología de la comida
La mayoría de nosotros ha visto esta hermosa película que explica la importancia de cocinar y comer con amor y gratitud. Estas dos acciones o solo una de ellas las realizamos en nuestro día a día.
Aunque no tenemos un restaurante para cocinar como sí lo tenía el «chefcito» de Ratatouille, los ingredientes están al alcance de la mano. Recordemos que cada planta y animal que se utiliza para alimentarnos fue creado por Dios.
“Y dijo Dios: He aquí que os he dado toda planta que da semilla, que está sobre toda la tierra, y todo árbol en que hay fruto y que da semilla; os serán para comer.”
Génesis 1:29
Entonces, si Dios creó la papa amarilla, utilizada en la causa, y el trigo, utilizado en el platillo llamado Ratatouille, para nutrirnos y desempeñarnos en cumplir nuestros objetivos, ¿cómo deberíamos agradecerle?
Reconociéndolo en lo cotidiano de la comida, siendo conscientes de su amor en el desayuno, almuerzo, cena, en cada bocado.
¿Recuerdan la cara del «chefcito» al momento de cocinar y comer? Se las pongo aquí:


¿Ven su carita de felicidad? ¿Esa cara también te gustaría ponerla? Entonces, te aconsejo recordar a Dios en cada comida para proyectar la felicidad de tu estómago al exterior.
Les dejo el video donde todos los amigos del chefcito cocinan con amor y dedicación. Una escena inolvidable:
¿Pedir, bendecir y agradecer por la comida?
Sí, ¿o sino cómo haríamos para comer y no andar angustiados?
Comer es lo que nos permite tener energía para realizar nuestras actividades diarias. Por eso, en la oración del Padre Nuestro se pide a Dios por la comida.
“Danos hoy el pan nuestro de cada día.”
Mateo 6:11
Cuando los alimentos llegan a nuestra mesa lo mejor que podemos hacer es bendecirlos en el nombre de Jesús, ya sea cantando una canción o entonando una oración.
«Porque todo lo que Dios creó es bueno, y nada es de desecharse, si se toma con acción de gracias; porque por la palabra de Dios y por la oración es santificado»
1 Timoteo 4:4-5
En mi familia agradecemos por la comida antes de consumirla, aunque también se puede agradecer al final. Todo depende de los acuerdos de cada familia, lo importante está en ser agradecidos con Dios.
«Entonces mandó a la gente recostarse sobre la hierba; y tomando los cinco panes y los dos peces, y levantando los ojos al cielo, bendijo, y partió y dio los panes a los discípulos, y los discípulos a la multitud»
Mateo 14:19
Frases de santos sobre la comida
Hay varios santos que se dieron cuenta de la importancia de la comida y su relación con Dios. Aquí te dejo un pequeño listado:
- «Comed sin remordimientos lo que Dios os ha preparado en la mesa común… lo que Dios os provee, tomadlo con sencillez de corazón de su mano». San Felipe Neri
- «Cada planta tiene su poder curativo, pues Dios no dejó nada sin virtud». Santa Hildegarda de Bingen
- «Alabado seas, mi Señor, por nuestra hermana la tierra, que nos sustenta y gobierna, y produce diversos frutos con coloridas flores y hierba». San Francisco de Asís



Sembré y coseché papa amarilla
Desde la pandemia empecé a sembrar algunos alimentos para mejorar la soberanía y seguridad alimentaria de mi querida familia. Decidí intentar con la papa amarilla y gracias a Dios creció bien.
La espera fue de 4 meses en temporada de invierno (su favorita). Sembré, coseché y comí las papas amarillas. En ese momento me di cuenta de la dedicación que se le debe brindar.
Al conocer todo por lo que tiene que pasar la papa amarilla para llegar a mi plato, comencé a ser más agradecida con Dios. Pensaba para mis adentros:
«Gracias Dios mío por permitir que llueva, que salga el sol, que tenga tierra y que corra viento. Gracias a toda la naturaleza que has creado para que mis plantitas puedan crecer sanas y fuertes».
Adriana
En un futuro video en mi canal de Youtube voy a publicar la historia de la papa amarilla acompañada de reflexiones de versículos de la Biblia y frases de personas cercanas a la iglesia católica. Por favor, suscríbanse ;).











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